jueves, 6 de abril de 2017
ESTRUCTURA
Las interrelaciones más o menos estables entre las partes o componentes de un sistema, que pueden ser identificadas en un momento dado, constituyen la estructura del sistema. Según Buckley (1970), las clases particulares de interrelaciones más o menos estables de los componentes que se verifican en un momento dado constituyen la estructura particular del sistema en ese momento, alcanzando de tal modo una suerte de totalidad dotada de cierto grado de continuidad y de limitación. En algunos casos es preferible distinguir entre una estructura primaria y una hiperestructura.
EMERGENCIA
Este concepto se refiere a que la descomposición de sistemas en unidades menores avanza hasta el límite en el que surge un nuevo nivel de emergencia correspondiente a otro sistema cualitativamente diferente. E. Morín señalo que la emergencia de un sistema indica la posesión de cualidades y atributos que no se sustentan en las partes aisladas y que, por otro lado, los elementos o partes de un sistema actualizan propiedades y cualidades que solo son posibles en el contexto de un sistema dado.
COMUNICACIÓN
Es el proceso mediante el cual se puede transmitir información de una identidad a otra. Los procesos de comunicación tienen unas reglas semióticas, esto es, que comparten un mismo repertorio de signos. La comunicación es imprescindible en una organización ya que de ello va a influir en forma determinante la calidad de trabajo, claro que cada parte de la organización tiene un cierto grado de confidencialidad.
SINERGIA
Propiedad que supone que el todo (el sistema) es distinto a la suma de las partes, permitiéndole al sistema transformar la materia en productos útiles. Los procesos del sistema no son sumativos y esta propiedad implica que el funcionamiento interrelacionado de todos los elementos del sistema permite obtener mejores resultados (sinergia positiva) o peores resultados (sinergia negativa) que los alcanzados por los elementos aisladamente. De acuerdo con esta propiedad, con la esperanza de obtener sinergias positivas, se justifica intelectual y económicamente el modelo de calidad total como paradigma holístico de dirección de empresas.
HOMEOSTASIS
Es la capacidad del sistema de conservarse estructuralmente apto para alcanzar su objetivo. Por medio de comunicaciones intersectoriales, los distintos subsistemas (sectores) de la organización pueden compartir información relevante y coordinar sus actividades para alcanzar nuevamente el equilibrio en otro nivel. La incorporación de los factores externos al sistema le permite reajustar y corregir su comportamiento, efectuándolo de forma que la estructura del sistema permanezca estable.

EQUIFINALIDAD
Significa que un sistema puede alcanzar el mismo estado final a partir de diferentes condiciones iniciales y a través de una variedad de caminos. La interacción entre sus partes permite al sistema actuar creativamente como un todo en el procesamiento de distintas entradas en formas diferentes para producir salidas apropiadas con el fin de lograr sus objetivos. Esto indica, que las organizaciones por medio de los refuerzos interdependientes de sus miembros, tienen la capacidad de desempeñar muchas actividades distintas para lograr una amplia gama de objetivos. Lo que viene a plantear la posibilidad de emplear distintas estrategias con éxito y no tener que elegir necesariamente una como la optima. Esta cualidad de los sistemas agudiza el problema de la elección estratégica y relativiza el monopolio de las estrategias exclusivas, entre las cuales la estrategia de calidad de servicio puede ser una de ellas.
ENTROPÍA
Propiedad de los sistemas abiertos según la cual, al poder recibir estos más energía que la que consumen, pueden almacenarla y adquirir entropía negativa, logrando sobrevivir. La entropía es una ley por la que todas las formas de organización tienden hacia su desorganización o muerte. Para mantener la entropía negativa y perdurar, un sistema debe mantener un balance positivo entre la energía generada y la energía que se consume. La búsqueda de entropía negativa, que consiste en la constante adaptación de la organización a las variaciones del entorno, constituirá el argumento de dirección estratégica fundamental para alcanzar el objetivo básico de empresa: su supervivencia.
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